CritiQueen en… Amigos de mis amigos


Nuestros amigos-amigos son maravillosos. Y digo amigos-amigos porque con los amigos-amigos pasa lo mismo que con los restaurantes chinos: Puedes ir a un restaurante chino normalito o ir a un restaurante chino-chino al que van a comer los mismísimos chinos de lo buena que está la comida. Pues eso. En ocasiones nos hemos criado con nuestros mejores amigos y en otros casos, simplemente, nos hemos tropezado con ellos a lo largo de la vida. Los amigos-amigos son esas personas a las que quizás no ves desde que terminaste el colegio, el instituto o la universidad pero sabes que vuestra relación se preservará como el primer día aunque no los veas en uno o un millón de años.

En definitiva, tener amigos de los buenos es genial y tenemos que sentirnos afortunados por tenerlos a nuestros alrededor. Pero, ¿qué pasa con los amigos de nuestros súper- mega-amigos? ¿Nos caen bien? ¿Nos tienen que caer bien? Según los últimos datos de la prestigiosa universidad de CritiQueen, el 70% de los amigos de nuestros amigos-amigos nos cae… MAL. 

He estado echando cuentas y de todos los amigos de mis amigos-amigos que he conocido la inmensa mayoría me cae mal por razones muy razonables. Aggg, es que además es ponerme a pensar en ellos y me irrito. Se me amarga el carácter con solo pensar en lo tremendamente tontos que son. Los amigos de mis ultra-geniales-amigos no son ni de coña mis amigos.

Es inexplicable que nuestros amigos-amigos, con los cuales tenemos tantas cosas en común, tengan otros amigos con los que no pegan ni con ‘súper glue’. No podemos explicarnos cómo, ni por qué se ha entablado esa amistad. Vale que seamos un poco egoístas y que queramos a nuestros mejores amigos para nosotros mismos, pero es que también queremos los mejores camaradas para nuestros mejores amigos.

Cuando conoces a un amigo de tus amigos-amigos se pueden dar 2 situaciones:

    1. Os caéis inmediatamente genial y sabes que tu mejor amigo ha tenido suerte de encontrar una persona tan tremendamente magnifica.

     2. Ambos sois respetuosos entre vosotros por consideración a vuestro insuperable amigo, pero en el fondo sabéis que el odio es mutuo. Game on.

Que te caigan mal los amigos de tus amigos es algo natural. Además creo que sería muy raro que te cayera todo el mundo bien, si es así… Háztelo mirar. Pero claro, cómo le dices a tu amiga del alma que su otra amiga del alma es una tonta insulsa, que parece que solo la quiere por interés y que además habla de ella con inferioridad o que simplemente la toma por tonta. ¿Cómo? No son cosas que puedas soltar de una tacada a una persona a la quieres tanto, así que vas soltando comentarios sutiles esperando a que tu súper-mega-amiga se dé cuenta de que esa otra supuesta amistad se ha quedado en supuesta. Es entonces cuando tu mejor amiga tiene un problema y solo te quedas tú para ayudarla, consolarla y apoyarla. ¿No os suena esta situación?

Qué bonito es ese momento en que uno de tus verdaderos amigos se da cuenta de que uno de sus camaradas incondicionales es definitivamente tonto del culo. ¡Bravo! ¡Aleluya! Por fin tu casi hermano de otra madre se ha enterado de que aquella persona se estaba aprovechando de una amistad sincera. Es en este preciso instante en el que ya puedes soltar todas tus opiniones. “Es que nunca he entendido cómo erais tan amigos”, es y será mi frase favorita para estas situaciones. Tu inmejorable amigo por fin ha abierto los ojos y sabes que ya no tiene una amistad toxica a su alrededor.

Todos hemos pasado por inconvenientes terribles en los que por cosas de la vida nos damos cuenta de quienes son nuestros verdaderos amigos. Los falsos amigos están en los momentos divertidos, en los que no existen las preocupaciones y desaparecen en cuanto llegan los problemas. A mi entender el universo nos las hace pasar canutas de vez en cuando para que aprendamos y crezcamos como personas, pero también para darnos cuentas de quiénes han estado con nosotros en los malos momentos. Es como un filtro natural de la amistad al que siempre sobreviven las mejores.

En definitiva, las amistades son como las flores sino las riegas se marchitan por eso tienes que hacer como yo y poner amistades cactus en tu vida. Estas amistades, como los cactus, son: resistentes, no necesitan mucha agua para sobrevivir y si se les acercan las moscas tienen pinchos para defenderse. Pero lo mejor de las amistades cactus es que si las tratas bien te transmiten armonía porque sabes que pueden resistir las condiciones atmosféricas más adversas. Amigos cactus, os quiero allí donde estéis.

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