CritiQueen en… Winter is coming


A mucha gente le gusta el frio y sinceramente nunca he entendido por qué. Vale que el verano tenga muchas cosas malas pero es que las cosas malas del invierno son lo peor de lo peor.

Lo primero, y más coñazo de todo, es que hace FRIO. Sí, es evidente que la llegada del invierno implica la llegada del frio, pero ¿por qué solo los canarios puedes disfrutar de un clima cálido todo el año? Es muy injusto que el resto de humanos que vivimos en la península nos helemos el culo y los mofletes todos los días. El tiempo debería llegar a un acuerdo con nosotros, como cuando estás en casa y pactas a que temperatura vas a dejar el termostato. A 19 grados creo que sería una temperatura estupenda para ver las hojas caer, comerse las uvas y esperar a los Reyes Magos. Pero como eso es imposible nos vemos obligados a ir como cebollas andantes… Pasando calor extremo al entrar en casa y frio eterno en manos y cara al salir a la calle.

Si una o cuatro capas de ropa fueran la solución el frío no incomodaría tanto, porque el verdadero problema del invierno es que también llueve. ¡Y es que encima llueve agua helada! Sería imposible que yo me quejara tanto sobre la llegada del invierno si al menos lloviera café en el campo. LOL. Si al menos lloviera agua templada, como en las lluvias de verano.

¿Hay algo aun peor que ir con un calzado húmedo y frio? Sí. Ir con los pies húmedos y fríos, con el moquillo helado colgando de la nariz y con los labios en carne viva. El frio es un asco. Con el cutis tan bonito y bronceado que tenemos en verano. El frio solo nos deja la piel seca.

Por si fuera poco, y aunque haya parado de llover hace un buen rato, todo se queda mojado. Suelo húmedo, peligro constante… Hace unos días me pegue una ostia terrible por pasar con la bicicleta por una calle con el suelo un poco húmedo. Maldita lluvia. Las ruedas resbalaron y yo surqué los aires.

Además, a no ser que seas millonario y que puedas tener la calefacción encendida las 24 horas del día, al meterte en la cama las sábanas estarán congeladas siempre. Aunque mucho peor es recordar la sensación tan desgarradora e incómoda que se siente al ponerse unos pantalones vaqueros una fría mañana de enero. Estremecedor, ¿verdad? Cosas igual de equivalentes a lo que vives cuando sales de tu cama calentita y empiezas a experimentar como cada célula de tu cuerpo se va congelando.

¿Y qué decir de la Navidad? Ósea qué pasamos frio, vamos con los pies húmedos, casi nos partimos la crisma en la calle y ni siquiera podemos ponernos unos vaqueros a gusto para que culminemos todo ¡¿haciendo regalos a los demás mientras cantamos villancicos?! Pues que caca.

Y eso que aún no ha llegado… Jou, jou, joder con el invierno.

 

¡Eh! ¿Te ha gustado? Sígueme en @Criti_Queen

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

CERRAR