Mierda japonesa de la buena: cinco películas que, si te gusta Tarantino, no te puedes perder

Why don't you play in hell? Fuente: captura película


Aunque a veces parezca mentira, en el mundo existe mucho más cine a parte del estadounidense. Y mira que se esfuerzan en que nos creamos que no ¬¬. Son contados los cines donde se ofrecen títulos procedentes de otros lugares, sobre todo si se quieren ver en versión original subtitulada. Desde Kamikaze queremos plantarle cara al gigante hollywoodiense y proponeros algunas películas producidas en lugares mucho menos populares, pero no por ello carentes de un talento inmenso.

Hoy empezamos visitando el imperio del sol naciente. Sí, cine japones. No arrugues la nariz y danos una oportunidad. ¿Porqué? Pues porque mucho de ese cine americano violento, lleno de acción y carne picada ha sido copiado, en parte o en totalmente, de películas orientales que molan mucho más que el remake. Para demostrártelo, te proponemos 5 películas japonesas violentas que tienes que ver sí o sí. Aunque sólo sea para tirarte el pisto cuando quieras ligar con esa pivita tan guapa que te hace ojitos. Ya sabes que ser un hipster está de moda XD

-Why don’t you play in hell? (2013). Título original: Jigoku de naze warui? Dirigida por Sion Sono, tratar de explicar de qué trata esta película es harto complicado. Va de la guerra entre clanes yakuza, de un grupo de chavales cuyo sueño es grabar una gran película, de un pobre muchacho enamorado de la hija de un ganster (el señor Tanaka de Kill Bill, sí, ese al que le cortan la puta cabeza) y de lo que pasa cuando todo esto se cruza. La escena final es delirante y llena de sangre a chorros, detalle que según mi experiencia es garantía de calidad jaja.

-Ichi the killer (2001). Título original: Koroshiya 1. Dicen que es una de las películas en las que se inspiró Tarantino para crear Kill Bill. Si tuviera que escoger una palabra para describirla, sería demencial. Ichi (uno en japonés) es un asesino que tiene acojonado a media yakuza (la mafia japonesa) porque por donde pasa no deja un miembro sin diseccionar. Un jefe yakuza desaparece y Kakihara, su mano derecha, busca a Ichi porque cree que se ha cargado al jefe. El amigo Kakihara es un zumbado sadomasoquista que disfruta torturando y siendo torturado, así que imaginad como va el asunto. Mucho humor negro y mucho charco de sangre. Está dirigido por Takashi Miike y basado en un comic manga del mismo título.

-Zatoichi (2003). Takeshi Kitano suele dirigir, producir y protagonizar todas sus películas (a lo Woody Allen), incluida esta. El hombre tiene así un rictus serio que no cambia jamás en la vida que por alguna extraña razón hace que te descojones sin mover una pestaña. Lo más expresivo que tiene es un tic nervioso en el ojo izquierdo. Soy tan fan… ains. En fin, a lo que vamos. Zatoichi es un samurai ciego que vive de dar masajes y jugar a los dados. Conoce a un par de hermanas gheisas que están intentando vengar la muerte de toda su familia y decide ayudarlas. Sin embargo, nada es lo que parece. Es una de esas pelis que, a parte de las escenas de sacar a pasear la katana, la historia te lleva del descojone al llanto en muchas ocasiones. Recuerda, amarás a Kitano sobre todas las cosas.

-Battle Royale (2000). Título original: Batoru Rowaiaru. Los juegos del hambre está tan inspirada en esta película que si viste la oriental antes que la otra te aburriras mortalmente con la segunda. En un Japón en crisis, el gobierno idea un sistema para controlar la violencia en las aulas. Escogen una clase al azar y la meten en una isla para que se maten los unos a los otros. Sólo puede quedar uno. Para que nadie intente huir, les colocan un collar que explotará si se saltan alguna de las reglas del juego. La peli es un poquito cutrecilla, así como de serie B, pero entretiene muchísimo. El guión y los dialogos son una locura, y aparece Kitano como el hombre que organiza todo.

-13 asesinos (2010). Título original: Jûsan-nin no shikaku. Esta película me encanta por dos razones. En primer lugar, porque te da una clase rápida de cultura japonesa. Te ayuda a entender su sistema feudal, las costumbres de los samurais, etc. En segundo lugar, porque los últimos 50 minutos de película se componen de una escena de lucha a katanas en tiempo real alucinante, muy bien coreografiada, con muchísima sangre y bastante realista. Este no es el único film que Miike tiene de este royo. También es el padre de Harakiri, el primer largometraje en 3D que fue presentado en el Festival de Cannes. Un muchacho muy a tener en cuenta.

https://youtu.be/zLtlahx8zek

Deja un comentario

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

CERRAR